martes, 27 de enero de 2015

El manantial



Dedicado a Bernardo
(Hoy más que nunca)


Ay, amor que te vas
como un ave fugaz 
y el plumaje lo deja
donde se anidó. 

Ay, amor que te vas
esperando encontrar 
lo que nunca has hallado 
ni hallarás. 

Érase un camino muerto por los años 
y el dolor de ser camino
y no poder caminar, 
lo ataban al cruel destino 
de esperar y esperar. 

Y llegó un manantial 
(cauce joven de amar)
y se pusó a regar lo que murió. 

Ni el amor, ni el dolor
de agua fresca de amar 
pudieron impedir lo que pasó.
El manantial se secó,
y el camino se murió.

Ángel para un final

Dedicado a Bernie 




Cuentan que cuando un silencio aparecía entre dos
era que pasaba un ángel que les robaba la voz
y hubo tal silencio el día que nos tocaba olvidar
que de tal suerte, yo todavía, no terminé de callar.

Todo empezó en la sorpresa, en un encuentro casual
pero la noche es traviesa cuando se teje el azar.
Sin querer se hace una ofrenda, que pacta con el dolor

o pasa un ángel, se hace leyenda y se convierte en 
amor.
Ahora comprendo cual era el ángel
que entre nosotros paso:
era el más terrible, el implacable, el más feroz.
Ahora comprendo en total este silencio mortal.
Ángel que pasa, besa y te abraza.
Ángel para un final.



A dónde van



A mi amigo G.




¿Adónde van las palabras que no se quedaron? 
¿adónde van las miradas que un día partieron
¿acaso flotan eternas, como prisioneras de un ventarrón?
¿o se acurrucan, entre las rendijas, buscando calor?
¿acaso ruedan sobre los cristales, cual gotas de lluvia que quieren pasar?
¿acaso nunca vuelven a ser algo?  

¿acaso se van?  

¿y a dónde van?  
¿adónde van?  
¿en qué estarán convertidos mis viejos zapatos? 
¿a dónde fueron a dar tantas hojas de un árbol? 
¿por dónde están las angustias que desde tus ojos saltaron?  
¿adónde fueron mis palabras sucias de sangre de abril?  
¿adónde van ahora mismo estos cuerpos, que no puedo nunca dejar de alumbrar?  
¿acaso nunca vuelven a ser algo?  
¿acaso se van? 
¿y a dónde van?  
¿adónde van?  
¿adónde va lo común, lo de todos los días?  
¿el descalzarse en la puerta, la mano amiga? 
¿adónde va la sorpresa, casi cotidiana del atardecer?  
¿adónde fueron el mantel de la mesa, el café de ayer? 
¿adónde van los pequeños terribles encantos que tiene el hogar?  
¿acaso nunca vuelven a ser algo? 
¿acaso se van? 
¿y a dónde van?  
¿adónde van?

domingo, 18 de enero de 2015

Homenaje a la era: Gran Silvio



Le he preguntado a mi sombra 

a ver cómo ando,para reírme, 
mientras el llanto,con voz de templo, 
rompe en la sala regando el tiempo. 

Mi sombra dice que reírse 

es ver los llantos como mi llanto 
y me he callado,desesperado, 
y escucho entonces: 
la tierra llora. 

La era esta pariendo un corazón. 

No puede más,se muere de dolor, 
y hay que acudir corriendo 
pues se cae el porvenir 
en cualquier selva del mundo, 
en cualquier calle. 

Debo dejar la casa y el sillón. 

La madre vive hasta que muere el sol, 
y hay que quemar el cielo 
si es preciso,por vivir, 
por cualquier hombre del mundo, 
por cualquier casa.

miércoles, 14 de enero de 2015

El 2014 y la Vulnerabilidad

Comienza el 2015 y es hora de echar una rápida ojeada al 2014.
Este año no fue muy bueno, salvo en el área del aprendizaje, porque eso sí, aprendí muchísimo de la vida, lamentablemente fue a la mala.
Estoy en una etapa en donde creo saber hacia donde voy, sin embargo una tremenda apatía e inseguridad se empeñan en alejarme de mis metas, es decir, me la paso divagando sobre asuntos de los que ya sé la respuesta  pero me empeño en darle vueltas y más vueltas, racionalizando todo y haciendo difícil lo que en apariencia debería ser fácil.
En mi tardía pero aún oportuna necedad de estudiar, me llevé un buen tiempo pensándolo y justo cuando decidí aplazarlo resultó una buena oportunidad y me lancé al vacío. Eso fue bonito. Conocí gente nueva e interesante y curiosamente noté qué todavía mantengo un buen "feeling" con los más jóvenes quienes se identificaron conmigo y yo con ellos.


Los sentimientos están completamente revueltos: por una parte me siento libre y fuerte y por otra me siento sumamente vulnerable y necesitada de un apapacho. A veces quisiera encontrar a mi alma gemela y luego creo que debo enfocarme a cosas más prácticas.
El hecho de yo buscar y no resignarme a que me encuentren ha sido ilustrativo pero tengo miedo de haber hecho el ridículo. 
Aunque eso me haya lastimado sigo siendo una persona expresiva, me encanta tocar a la gente, abrazarla, brindarle mi afecto, pero en ocasiones me contengo pues no quisiera mostrar mi lado más frágil.
Hace muy poco ofrecí una relación abierta, de amistad, sin condiciones y creo que no ha sido del todo aceptada, pienso que esa persona está 
temerosa de algo y me malinterpreta, y yo no se de qué manera podría decirle que lo que realmente quiero es un amigo a largo plazo, con quien pueda sentir la confianza de no ser  juzgada y con quien pueda pasar momentos bonitos y sencillos del día a día y compartiendo el pan, las penas y las alegrías.
Mi historial de camaradería ha sido genial, lamentablemente el destino me orilló a dejar de ver a mis mejores amigos y eso me sigue doliendo; sin duda he buscado gente que valga la pena llamar "amigos", que espero que acepten mi desinteresada solicitud.
Seguiré en busca de equilibrio en mi cuerpo. Ahora ya tengo mi inscripción al gimnasio. Espero  ser perseverante y lograr mis metas pero sobre todo espero conservar a mi lado a las personas que realmente valen la pena y conocer nuevas que 
también me consideren su amiga incondicional.
Feliz 2015. Borrón y cuenta nueva.

martes, 6 de enero de 2015

Riesgo Biológico

UNA PEQUEÑA PARÁBOLA

Después de una penosa travesía por un eterno mar de eones, las olas escarlata le depositaron sobre las playas del crisol purificador de la venganza cernida sobre sí. En cuanto cayeron las escamas de sus ojos, la anteriormente pequeña oruga por fin salió de su crisálida, pero como es natural, sus incipientes alas estaban húmedas y arrugadas, y no eran aptas aún para volar, además de que no sabía hacerlo. Como siempre, la madre naturaleza era implacable en sus designios de permitir sobrevivir al más fuerte, o mejor dicho, al mejor adaptado.

En ese extraño día al voluble dios Eolo se le daba la gana soplar con frenesí, así que para evitar ser derribada por una ráfaga, la frágil mariposa tuvo que volar buscando resguardo. Había volado muy poco cuando creyó tener la fortuna de encontrar un pequeño hueco en un viejo tronco, pero oh sorpresa,  la entrada estaba cubierta por una fina e imperceptible telaraña donde quedó presa. En efecto, ahí vivía un viejo arácnido empedernidamente solitario, medio muerto de hambre, amargado y egoísta, y no..... no le tuvo la más mínima piedad; de inmediato se dirigió hacia ella, la envolvió completamente en su sedosa red y comenzó a succionarle la vida.

La vieja de ocho patas sólo volvía para satisfacer su egoísta necesidad y volvía entonces a su huraño aislamiento, dado lo anterior la mariposa logró escapar pues estaba bien visto que aún sin proponérselo era una superviviente.
Epílogo:
Ahora el pequeño lepidóptero vuela libre y fuerte, pero todavía algo inexperto, a merced de posibles y excitantes riesgos biológicos, como el encontrarse unos bonitos ojos negros dentro de una joven planta de extraños e inusuales colores que le ofreció confianza y fugaz cobijo.