martes, 27 de enero de 2015

El manantial



Dedicado a Bernardo
(Hoy más que nunca)


Ay, amor que te vas
como un ave fugaz 
y el plumaje lo deja
donde se anidó. 

Ay, amor que te vas
esperando encontrar 
lo que nunca has hallado 
ni hallarás. 

Érase un camino muerto por los años 
y el dolor de ser camino
y no poder caminar, 
lo ataban al cruel destino 
de esperar y esperar. 

Y llegó un manantial 
(cauce joven de amar)
y se pusó a regar lo que murió. 

Ni el amor, ni el dolor
de agua fresca de amar 
pudieron impedir lo que pasó.
El manantial se secó,
y el camino se murió.

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